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derechos humanos

Madre e hija se reencuentran tras más de 30 años separadas

La búsqueda humanitaria permitió reunir a Rosa y María después de más de 30 años sin verse.

Madre e hija se reencuentran tras más de 30 años separadas   enlace televisión barrancabermeja | noticias deportes y entretenimiento en santander

Después de más de tres décadas de separación, Rosa y su hija María volvieron a encontrarse en Barrancabermeja, Santander, gracias al trabajo humanitario de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD). El reencuentro permitió que ambas retomaran el contacto y comenzaran a resolver las preguntas que permanecieron sin respuesta durante años.

La historia de esta familia se remonta a 1993, en la vereda La Colorada, en el Bajo Simacota, Santander. Según la información recopilada durante el proceso de búsqueda, Rosa fue obligada a abandonar su vivienda por varios hombres. Antes de salir, dejó a sus cuatro hijos resguardados dentro de la casa, con la intención de protegerlos.

A partir de ese momento, la familia quedó separada y comenzó un largo periodo de incertidumbre. La distancia impidió que Rosa y sus hijos mantuvieran el vínculo familiar, mientras pasaban los años sin que María conociera las circunstancias que habían marcado la ausencia de su madre.

La vida de María también estuvo atravesada por la violencia. Cuando tenía apenas seis años, su padre fue asesinado, una pérdida que se sumó a la separación de Rosa. Durante mucho tiempo, María creyó que su madre la había abandonado, sin conocer las circunstancias que habían impedido que permanecieran juntas.

El paso del tiempo dejó numerosas preguntas sobre lo ocurrido y sobre las razones por las que no habían podido reencontrarse. Para María, recuperar el contacto con su madre significaba conocer la verdad sobre su historia familiar y tener la oportunidad de compartir nuevamente con ella después de tantos años.

El proceso que hizo posible el encuentro fue adelantado por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, mediante una investigación humanitaria y extrajudicial. El equipo recopiló y cruzó información documental, registros del sistema de salud, bases de datos de identificación y testimonios de familiares para avanzar en la identificación y ubicación de Rosa.

Las labores de búsqueda permitieron establecer información clave para localizar a la madre y facilitar el acercamiento con su hija. Este trabajo hizo posible concretar el reencuentro en Barrancabermeja, donde ambas pudieron conversar, abrazarse y compartir después de más de 30 años sin verse.

María expresó que el momento estuvo acompañado de sentimientos encontrados. Por una parte, manifestó su alegría por haber encontrado a su madre y poder aclarar las dudas que la acompañaron desde la infancia. Por otra, reconoció la tristeza que le produce el tiempo que permanecieron separadas y los años que no pudieron compartir.

Rosa, por su parte, manifestó su felicidad por volver a estar con su hija. Durante el encuentro recordó que nunca dejó de pensar en ella y que conservaba presentes fechas especiales, como sus cumpleaños. También agradeció a las personas que participaron en el proceso que permitió reunirlas nuevamente.

De acuerdo con la información divulgada por la entidad, este caso hace parte de los más de 630 reencuentros que la Unidad de Búsqueda reportaba haber logrado en el marco de su labor humanitaria. El resultado refleja el papel de la investigación documental, la recopilación de testimonios y la articulación de distintas fuentes de información en la búsqueda de personas desaparecidas y la reconstrucción de vínculos familiares.

El equipo de trabajo de la región Magdalena Medio destacó que la separación de Rosa y su familia estuvo relacionada con hechos asociados al conflicto armado. La intervención humanitaria permitió avanzar en el esclarecimiento de lo ocurrido y facilitar el contacto entre madre e hija, luego de décadas sin compartir información sobre sus vidas.

Con el reencuentro, Rosa y María pudieron volver a estar juntas y abrir una nueva etapa en su relación. El caso se suma a los procesos de búsqueda humanitaria que buscan establecer el paradero de personas desaparecidas, esclarecer las circunstancias de su ausencia y contribuir a la reunificación de familias afectadas por la violencia en Colombia.