medio ambiente
Habitantes piden respuestas ante el cambio de color y la crisis ambiental
La ciénaga del Llanito, en Barrancabermeja, registró en las últimas horas una inusual coloración rojiza en sus aguas, un fenómeno que ha despertado la preocupación de los habitantes del corregimiento, quienes temen que pueda estar relacionado con nuevos episodios de contaminación ambiental.
De acuerdo con la comunidad, esta situación se suma a otros problemas que han afectado al ecosistema durante los últimos meses, entre ellos la sequía, la mortandad de peces y la presencia de manchas de hidrocarburos, circunstancias que, según denuncian, han deteriorado las condiciones del humedal.
Los habitantes solicitaron nuevamente la intervención de las autoridades ambientales para que investiguen el origen de la coloración rojiza y determinen si corresponde a un fenómeno natural o si, por el contrario, obedece a un nuevo caso de contaminación.
Voceros de la comunidad aseguraron que hasta el momento no existe información científica o técnica que explique lo que está ocurriendo en la ciénaga del Llanito. También manifestaron que, según su conocimiento, no se han realizado tomas de muestras ni se han divulgado estudios oficiales sobre la calidad del agua.
Los residentes insistieron en la necesidad de que se establezca un proceso permanente de monitoreo ambiental que permita conocer el estado real del ecosistema y ofrecer respuestas claras frente a las inquietudes de la población.
A esta situación se suma un pronunciamiento de la Fundación Cuidar la Tierra, organización que mediante un comunicado alertó sobre un presunto episodio de contaminación en la cuenca alta de la quebrada El Zarzal, afluente de la ciénaga San Silvestre.
Según la fundación, el problema estaría relacionado con el presunto vertimiento de aguas contaminadas en las quebradas Las Margaritas y La Cristalina. La organización indicó que estos hechos habrían afectado la calidad del agua y provocado la muerte de animales domésticos en predios cercanos.
La entidad advirtió que esta situación representa un riesgo para la biodiversidad de la región, incluido el jaguar, por lo que hizo un llamado a la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS), a las autoridades sanitarias y a los organismos ambientales para que implementen medidas preventivas y fortalezcan el seguimiento a la calidad del agua y de los ecosistemas del Magdalena Medio.
Frente a este panorama, el secretario de Medio Ambiente informó que se ha identificado una pérdida de más de 375 hectáreas de espejo de agua de las 1.375 hectáreas que conforman la ciénaga, lo que representa cerca del 25 % de su extensión.
El funcionario señaló que esta reducción estaría asociada a diversos factores, entre ellos procesos de sedimentación, impactos relacionados con la operación de la represa de Isagén, actividades de la industria petrolera y prácticas productivas como la presencia de bufaleras en zonas cercanas al humedal.
Hasta el momento, la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) no ha emitido un pronunciamiento oficial frente a las denuncias relacionadas con la coloración rojiza de la ciénaga del Llanito ni sobre los señalamientos de presunta contaminación ambiental realizados por la comunidad y organizaciones ambientales de Barrancabermeja.
