Actualidad
Salón comunal de Jerusalén quedó desmantelado tras nuevo hurto
Vecinos denuncian daños totales y reiterados robos 😡🔌
Habitantes del barrio Jerusalén, en la comuna 3 de Barrancabermeja, denunciaron un nuevo hurto que dejó completamente desmantelado el salón comunal del sector, uno de los pocos espacios destinados a actividades comunitarias y reuniones vecinales.
El hecho ocurrió durante la noche, cuando delincuentes forzaron el ingreso al lugar y causaron graves daños en su interior. Al amanecer, la comunidad encontró el escenario en condiciones críticas, con pérdidas materiales significativas.
La presidenta de la Junta de Acción Comunal registró en video el estado del salón, evidenciando la magnitud del hurto y el deterioro causado. En las imágenes se observan instalaciones eléctricas arrancadas, ausencia total de cableado y tomas destruidas.
El lugar quedó sin sistema de iluminación, lo que agrava aún más la situación y limita su uso. Además, se reportó el robo de ventiladores y enseres, elementos que habían sido adquiridos con aportes voluntarios de los vecinos.
Según la líder comunal, no es la primera vez que el salón comunal es blanco de la delincuencia. Aseguró que el espacio ha sido desmantelado en repetidas ocasiones, a pesar del esfuerzo constante de la comunidad por recuperarlo.
La situación ha generado frustración y cansancio entre los residentes, quienes manifiestan no saber qué medidas tomar para evitar que estos hechos se repitan. También señalaron la falta de acompañamiento efectivo para proteger el lugar.
El salón comunal representa un punto clave para el desarrollo social del barrio, ya que allí se realizan reuniones, actividades comunitarias y procesos organizativos fundamentales para el sector.
Los vecinos expresaron su preocupación por la ausencia de seguridad y la vulnerabilidad permanente del espacio, lo que pone en riesgo el trabajo comunitario construido con años de esfuerzo.
Ante este nuevo caso, la comunidad hizo un llamado para que se escuchen sus denuncias y se adopten medidas de seguridad que permitan frenar los hurtos y recuperar el salón comunal.
Los residentes esperan que esta situación marque un punto de quiebre y se garantice un lugar seguro y funcional para el encuentro y la participación ciudadana en el barrio Jerusalén.
