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Sequía en embalses y consumo disparado de agua
En Bogotá hay alarmas sobre el consumo de agua en este fenómeno de El Niño

Sequía en embalses y consumo disparado, detrás de la alerta de abastecimiento de agua
En Bogotá hay alarmas sobre el consumo de agua en este fenómeno de El Niño. La sequía sigue, pero los bogotanos están consumiendo de más. Este es el panorama de los embalses.
Con gran preocupación, la Alcaldía de Bogotá ha emprendido una campaña para incentivar el ahorro de agua entre la población bogotana, que está consumiendo y usando el líquido como si en la ciudad hubiera medio millón de habitantes más. De eso se dio cuenta el Acueducto en sus recientes valoraciones a la compleja cadena de suministro de agua que dejó en evidencia la sequía que atraviesan los embalses que suplen a la ciudad del servicio básico.
Las mediciones realizadas en los distintos macromedidores instalados en la ciudad indican que el mayor volumen de consumo de agua se está presentando en los estratos 3, 4 y 5. Particularmente la entidad dice que se concentra en cinco zonas ubicadas en las localidades de Usaquén, Barrios Unidos, Suba, Engativá, Tunjuelito, y Kennedy.
Las cuentas preocupan al Acueducto porque el fenómeno de El Niño continúa causando repercusiones en la capital, pese a que no hay una emergencia aún, la empresa ya tuvo que estirar el agua y adicionar más de 86 millones de litros adicionales para suplir la demanda.
El fenómeno de El Niño genera diversas consecuencias que requieren llevar a cabo múltiples tareas de gestión y administración de los riesgos derivados del fenómeno climático. Desde inicios del año, el nivel de llenado de los embalses de los que viene el agua, no solo de Bogotá, sino también del departamento de Cundinamarca, ha sido el foco del Acueducto y la CAR (Corporación Autónoma Regional) que tiene a su cargo los embalses.
La región cuenta con ocho embalses. De estos, cinco están divididos en “agregados” o sistemas interconectados y que suplen a la capital del agua: el agregado Norte, Sur y el sistema Chingaza. De los tres agregados, el Norte y Sur están en nivel “descendente”, lo que no significa que esté en riesgo según la CAR; solo el sistema Chingaza está “estable”.
Según el reciente registro de los tres sistemas que abastecen de agua a Bogotá y municipios vecinos, el nivel de llenado en el sistema norte se encuentra en un 57, 30 %, el sistema sur en un 59, 74 % y el sistema Chingaza en un 22,75%. Si comparamos los cambios de llenado en estos sistemas, nos damos cuenta de que cada día los monitoreos arrojan resultados diferentes. Por ejemplo, el 16 de febrero el sistema Chingaza estaba por el 26, 85%, y el agregado Sur en 60,8 %.
Los embalses más estables son: Neusa, con llenado de más del 80 %; Chisacá (más del 70 %); Regadera (más del 35 %); y el Hato, con más de 85 % de llenado.
“Tenemos el Embalse de San Rafael bastante seco (33 % nivel de llenado), estamos consumiendo un metro cúbico adicional, a lo que venía siendo el promedio del año pasado”, indicó Natasha Avendaño, gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado (EAAB) de Bogotá.
