Un comerciante podría enfrentar consecuencias legales tras defenderse de asaltantes
Continúan los operativos para dar con los falsos policías y ponerlos a disposición de la Fiscalía.
Durante la tarde del 22 de enero, un comerciante chino en Bogotá vivió un asalto impactante por parte de dos falsos policías. En un intento por evitar el hurto, el comerciante aceleró y atropelló a los delincuentes disfrazados, pero un video revela que uno de ellos logró recoger bolsas con una alta suma de dinero antes de huir en una motocicleta. La situación plantea interrogantes sobre si el comerciante podría enfrentar un proceso penal por atropellar a los falsos policías y si su acción se considera legítima defensa o justicia por mano propia.
La legítima defensa, consagrada en el artículo 32 del Código Penal, es una causa de ausencia de responsabilidad penal cuando una persona actúa para defender un derecho propio o ajeno contra una agresión injusta, siempre que la defensa sea proporcionada. Sin embargo, la justicia por mano propia, una forma de hacer justicia sin recurrir a las autoridades competentes mediante el uso de violencia, está prohibida y sancionada por el Código Penal.
La clave reside en determinar si la acción del comerciante fue proporcional a la agresión sufrida. Aunque algunos argumentan que actuó en legítima defensa, otros señalan la posibilidad de justicia por mano propia. Las autoridades serán las encargadas de evaluar si la actuación del comerciante extranjero se ajusta a la legítima defensa o si podría considerarse un exceso.
Mientras tanto, continúan los operativos para dar con los falsos policías y ponerlos a disposición de la Fiscalía. La situación destaca la importancia de entender las líneas entre la legítima defensa y la justicia por mano propia en el marco legal colombiano.
