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Dulces tradicionales llenan de sabor la Semana Santa
Sabores típicos reúnen familias en una tradición de 31 años
La llegada de la Semana Santa trae consigo una de las tradiciones más esperadas en Barrancabermeja: la venta de dulces típicos, una costumbre que ha logrado mantenerse viva durante más de tres décadas y que sigue siendo parte esencial de la identidad cultural de la ciudad.
En el barrio Las Playas, específicamente en el parque infantil y sus alrededores, las dulceras tradicionales se reúnen una vez más para ofrecer una amplia variedad de productos elaborados con recetas que han pasado de generación en generación.
Este evento, que ya completa 31 años de historia, se ha consolidado como un espacio donde locales y visitantes pueden disfrutar de sabores auténticos, elaborados con ingredientes tradicionales y técnicas artesanales.
Desde tempranas horas de la mañana, los puestos comienzan a llenarse de color y aroma, atrayendo a quienes buscan revivir recuerdos o descubrir la riqueza gastronómica de la región. La jornada se desarrolla de martes a sábado, en un horario de 9:00 a.m. a 9:00 p.m.
Entre la variedad de productos disponibles se destacan las tradicionales bolas de tamarindo, dulces de ñame, preparaciones de coco con arequipe, así como el clásico arroz con leche. Cada uno de estos sabores representa una parte importante de la cultura culinaria local.
También hacen presencia otros dulces como brevas con arequipe, manjar blanco, coco con piña, jalea de tamarindo, dulces de frijol, pegavemba, combinaciones de coco con yuca y el tradicional coroso, ampliando la oferta para todos los gustos.
La continuidad de esta tradición no solo permite conservar recetas ancestrales, sino que también fortalece la economía local, brindando una oportunidad de ingreso para las familias que participan en la elaboración y venta de estos productos.
Además, este tipo de iniciativas contribuyen a mantener vivas las costumbres durante una temporada significativa como la Semana Santa, donde la gastronomía juega un papel clave en la reunión familiar y la cultura popular.
Los organizadores y participantes extienden la invitación a toda la comunidad para que se acerque y disfrute de estos dulces en familia, resaltando la importancia de apoyar a quienes han sostenido esta tradición durante tantos años.
El festival se convierte así en un punto de encuentro donde el sabor, la historia y la tradición se unen para ofrecer una experiencia que cada año sigue atrayendo a más personas en Barrancabermeja.
