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Basurero ilegal mantiene en alerta a vecinos de Cristo Rey
Malos olores, roedores y desechos preocupan a cientos de familias
A lo largo de aproximadamente 200 metros lineales, una ondonada, conocida popularmente como un rumbón, se ha convertido en un foco de contaminación que preocupa a los habitantes del barrio Cristo Rey en Barrancabermeja.
Según denunció la comunidad, este espacio es utilizado de manera constante como un botadero ilegal de residuos, donde son arrojados desechos orgánicos, muebles en desuso, escombros, residuos sanitarios e incluso animales muertos.
Los residentes aseguran que la acumulación de basura ha generado fuertes malos olores, afectando directamente la calidad de vida de quienes viven cerca del lugar. Además, advierten sobre la presencia constante de insectos y roedores que representan un riesgo para la salud pública.
Líderes comunitarios manifestaron que, pese a las múltiples jornadas de limpieza realizadas por entidades relacionadas con el medio ambiente, la problemática persiste debido a que personas continúan depositando residuos en la zona pocos días después de cada intervención.
De acuerdo con los testimonios recogidos en el sector, tanto habitantes del barrio como personas provenientes de otros puntos de Barrancabermeja utilizan este espacio para deshacerse de diferentes tipos de residuos, agravando la situación con el paso del tiempo.
La comunidad señala que este problema no es reciente. Según los vecinos, la disposición inadecuada de basura en este lugar se viene registrando desde hace más de 16 años, convirtiéndose en una situación recurrente que hasta ahora no ha logrado una solución definitiva.
Los habitantes explicaron que el sector cuenta con el servicio regular de recolección de residuos, el cual pasa varias veces por semana. Sin embargo, algunas personas continúan optando por arrojar desperdicios en la ondonada, ignorando las recomendaciones y afectando a toda la comunidad.
Entre las principales consecuencias reportadas se encuentran la proliferación de ratones, moscas y otros vectores, así como el deterioro de la imagen urbana del sector. Los vecinos aseguran que la contaminación visual también impacta negativamente el entorno.
Adultos mayores y familias que residen cerca del lugar han expresado su preocupación por los efectos que esta situación puede generar en la salud de los habitantes, especialmente por la presencia permanente de residuos en estado de descomposición.
Ante este panorama, la comunidad hizo un llamado a las diferentes dependencias de la Administración Distrital para que se implementen acciones más efectivas que permitan recuperar este espacio y evitar que continúe siendo utilizado como botadero clandestino.
Los residentes también solicitaron fortalecer las estrategias de educación ambiental y cultura ciudadana, con el fin de generar conciencia sobre la correcta disposición de los residuos y prevenir que la problemática siga afectando a cientos de familias del sector.
