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Cuatro colombianos condenados por robos en los juegos olímpicos de París
El tribunal de Bobigny dictó penas de prisión y multas para el grupo que robó en recintos deportivos y turísticos.

El tribunal correccional de Bobigny, situado en las afueras de París, ha dictado sentencia este lunes 12 de agosto contra un grupo de cuatro colombianos implicados en una serie de robos durante los Juegos Olímpicos de París. Los acusados, quienes se habían trasladado a Francia con la intención de cometer estos delitos, enfrentan una condena de dos años de prisión, una multa de 5,000 euros y una prohibición de entrada al país por diez años.
La investigación se inició el 28 de julio, cuando Beijing Momenta Media denunció el robo de una cámara fotográfica de alta gama valorada en 15,000 euros desde la tribuna de prensa en la piscina olímpica. Este incidente fue seguido por la denuncia del deportista estadounidense Ben Hallock, quien reportó la sustracción de su acreditación olímpica, lo que subrayó la gravedad y el alcance del problema.
La Policía francesa, en colaboración con los organizadores de los Juegos, revisó las grabaciones de videovigilancia de diversos recintos olímpicos. Las imágenes permitieron identificar a los sospechosos: dos hermanos colombianos, residentes en Brasil, junto a la pareja de uno de ellos y un amigo cercano. El grupo operaba bajo la apariencia de turistas o miembros de la organización, lo que facilitó su movimiento por los diferentes sitios.
Durante el allanamiento de la vivienda que alquilaron a través de Airbnb, se incautaron numerosos objetos robados, como cámaras fotográficas, lentes profesionales, y computadoras portátiles. Sin embargo, la fiscal Clotilde Deney señaló que muchos de los artículos no fueron recuperados, sugiriendo que pudieron haber sido vendidos en el mercado negro o enviados al exterior.
En la audiencia, el fiscal Eric Mathais compartió imágenes del botín recuperado, pero la fiscal Deney insistió en la necesidad de penas severas para desalentar futuros delitos. A pesar de sus esfuerzos, el tribunal impuso una sentencia de dos años de prisión para cada uno de los acusados, junto con una multa de 5,000 euros y una prohibición de ingresar a Francia durante una década.
