Más de 2,600 soldados serán desplegados en 15 municipios del país para custodiar elecciones
El Ejército Nacional fortalece la seguridad electoral ante riesgos de violencia en distintas regiones
El Ejército Nacional de Colombia ha anunciado un despliegue de más de 2.600 soldados en 15 municipios del país, con el propósito de garantizar la seguridad en las elecciones regionales programadas para el 29 de octubre de 2023. Esta medida se toma en respuesta a las alertas emitidas por la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría General de la Nación (PGN), que han señalado un alto riesgo de acciones violentas que podrían afectar el proceso electoral en diversas regiones del país.
La Defensoría del Pueblo advirtió en agosto de 2023 que al menos 113 municipios de Colombia se encuentran en alerta máxima debido a la violencia en sus territorios, lo que podría poner en peligro las elecciones regionales. Por su parte, la PGN destacó la necesidad de prestar atención prioritaria a 17 municipios específicos para garantizar un desarrollo seguro de los comicios.
En el marco de esta estrategia de seguridad, los soldados del Ejército Nacional se distribuirán en más de 40 puestos de votación en municipios como Anorí, Segovia, Amalfi, Yolombó, Remedios, Puerto Nare, Puerto Berrío (Antioquia), y el municipio de Puerto Boyacá (Boyacá). Su presencia se centrará en establecer puestos de control y realizar patrullajes perimétricos para garantizar la integridad de los votantes y los candidatos.
Además, el Ejército Nacional ha hecho un llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier irregularidad que detecte durante el período de campaña electoral. Se ha habilitado la línea gratuita nacional 147 del Gaula Militar para que los ciudadanos puedan informar sobre posibles amenazas o actividades sospechosas.
Estos 2.600 soldados se suman a los 1.664 que el Ejército desplegará en el departamento del Meta, donde se custodiarán 74 puestos de votación y 223 mesas electorales. Esta estrategia de seguridad forma parte del Plan Ayacucho, con el objetivo de proteger la democracia y garantizar la seguridad de la población civil en todo el territorio metense.
Los militares estarán a cargo de supervisar los lugares designados para las votaciones, llevar a cabo operaciones terrestres y proporcionar consejos de seguridad para asegurar el desarrollo exitoso de la jornada electoral.
