Cornelio Piña un apasionado bailarín del distrito
Con 65 años, este talentoso bailarín sigue compartiendo su amor por el baile en las calles de Barrancabermeja
En nuestro querido Distrito, abundan los talentos únicos, y uno de los más destacados es el amor por el baile. Este es el caso de Cornelio Piña, un hombre de 65 años que todos los días inunda las mañanas con su pasión por el baile en un semáforo del sector de la 28. Con su amplificador a todo volumen y un deseo inquebrantable de demostrar su arte, Cornelio es conocido por ser un “bailarín de carretera”.
Desde una edad temprana, Cornelio desarrolló su pasión por el baile, un arte que aprendió de sus abuelos y amigos desde los 15 años. Su rutina diaria incluye trabajar desde las 8 de la mañana y, después de un merecido descanso, se dirige a los semáforos para deleitar a los transeúntes con sus movimientos llenos de energía y alegría.
A pesar de su nacionalidad extranjera, Cornelio lleva más de seis años viviendo en Barrancabermeja, donde ha encontrado un grupo de bailarines que le brindó la oportunidad de seguir su sueño. Comenta que, al principio, algunas personas le decían que era demasiado mayor para el baile, pero sus amigos lo animaron, y así continuó persiguiendo su pasión.
Cornelio también ha participado en varios eventos locales, como los Cien años de Barrancabermeja, donde ha demostrado su talento y alegría contagiosa. Además de su amor por el baile, se desempeña como zapatero en las cercanías del puente elevado, un oficio que también ha practicado desde que era joven.
Con un tono de gratitud en su voz, Cornelio menciona que se siente muy bien en Barrancabermeja y que ha recibido un trato excepcional por parte de la gente local. Asegura que se siente más querido y valorado en esta ciudad que en otros lugares donde ha vivido, como Ecuador y Venezuela.
En sus palabras, la gente lo quiere mucho, y él desea seguir compartiendo su arte y alegría con la comunidad barranqueña. Su presencia en las mañanas del Distrito es un recordatorio de que el amor por el arte y la pasión por la vida pueden mantenerse vivos a cualquier edad.
