Desastre ambiental en Aratoca
Calculan que fueron incineradas alrededor de 100 mil hectáreas; además del daño causado a dos afluentes.
Un fin de semana para olvidar. Autoridades hacen un balance sobre lo ocurrido en las montañas del Cañón del Chicamocha, en lo alto de la vereda de San Pedro, Aratoca.

Gracias a la reacción inmediata de la comunidad, autoridades departamentales atendieron un incendio que fue desatado desde el viernes 22 de enero. En horas de la tarde, a la zona se trasladaron bomberos de Aratoca, San Gil, Curití y Piedecuesta, quienes necesitaron del apoyo de la comunidad para detener las llamas.
Por más de 20 horas ardieron los cerros. Entre las dificultades estuvo el acceso a la zona, las condiciones climáticas y la escasez de agua. Para lograr detener el fuego, autoridades y comunidad tuvieron que trabajar de la mano, con guadañas y machetes, voleando filo, creando guardarrayas alrededor del incendio para lograr ahogarlo y controlarlo. Acción que se logró hasta casi el medio día del sábado.
Desde la Corporación Autónoma Regional de Santander, CAS, su director, Alexcevith Acosta, informó que realizarán un inventario para calcular los daños en el ecosistema, pues calculan que fueron incineradas alrededor de 100 mil hectáreas; además del daño causado a dos afluentes.
La alcaldesa de Aratoca, Mónica Avellaneda, no descarta que esta catástrofe ambiental haya sido causa por las famosas “quemas controladas” que realizan mal llamados “agricultores”, que piensan que con estas acciones preparan los terrenos para las cosechas. Adicionalmente, le recuerda a los lugareños, que el fuego daña los nutrientes del suelo y perjudica a la flora, la fauna y pone en peligro a la sociedad ante un posible incendio.
